Hace algunos días, participamos con Ginés en un proyecto en la bella ciudad de Rosario. El trabajo nos llevó 3 semanas, y pudimos aprovecharlas para recorrer un poco. Esta vez no voy a subir fotos, mas allá del monumento a la bandera, y la costanera, no hubo algo que me llamara tanto la atención como para subir al blog.
Pero esto no quita que les cuente acerca de un personaje ilustre como pocos, que pudimos conocer durante nuestra estadía, un personaje inolvidable, Pancho.
Pancho es un tipo grande, con un gato en la cabeza (de esos gatos alevosos), que permite identificarlo a varios kilómetros de distancia. Pancho siempre tiene la solución al problema, siempre tiene una anécdota que se adapta a la conversación, y está siempre al día con los chistes. Pancho es el típico personaje que nadie sabe cómo llegó, y que nadie sabe cuándo se va a ir… Pancho llega a trabajar a la una de la tarde, y a las 5 ya está armando el bolsito… No todos saben como se llama realmente, porque hasta el gerente general lo conoce como Pancho. Pancho es Pancho, y él lo sabe.
Como homenaje a este ilustre personaje, decidimos crear las “Máximas de Pancho”:
- Pancho sabe donde esta Wally, porque el mismo lo escondió.
- Una vez pancho soñó que bailaba, y se lo contó a Tinelli.
- Mas que blanco, blanco Ala, y mas aún, blanco Pancho.
- USA tuvo que usar la denominación "Hot Dog", porque “Pancho” ya es marca registrada... de Pancho.
- Pancho es el ente regulador "mundial" de "grositud".
- El hombre es el mejor amigo de Pancho.
- Pancho no es administrador de IBM-AS400, el IBM-AS400 es administrador de Pancho.
- En Brasil, tradujeron a los simpsons como "Os Panchinhos".
- Pancho fue católico durante un tiempo. En homenaje llamaron al papa Juan Pancho Segundo.
- Pancho supo el final de Sexto Sentido a partir del segundo minuto de la película (en el primero había ido a buscar una cerveza).
- Nike le fabrica zapatillas a Pancho con la frase "Please do it".
- Pancho no siempre gana. A veces se aburre y te deja empatarle.
- Pancho practica delante de un espejo con los ojos vendados.
- La naturaleza cuida a Pancho.
La lista era mas larga, pero suprimimos algunos chistes demasiado “geeks” relacionados con el entorno donde trabaja Pancho… solo dejé el de AS400 (no lo pude evitar!).
Eso es todo por ahora, los dejo porque estoy a dos días de subirme a un avión rumbo a Santa Cruz, pronto habrá fotos del glaciar Perito Moreno… Coming Soon!!.
Ezequiel
viernes, 5 de septiembre de 2008
Pancho on the rocks...
viernes, 15 de agosto de 2008
In the mood again!
Tu me vois mélancolique
Hoy me desperté a las 4 AM, y no pude dormirme mas. Lo curioso es que vino a mi mente esta hermosa canción de los Beatles... Siendo casi las 15 Hs, no puedo sacármela de la cabeza...
All you need is love.
There's nothing you can do that can't be done.
Nothing you can sing that can't be sung.
Nothing you can say but you can learn how to play the game
It's easy.
There's nothing you can make that can't be made.
No one you can save that can't be saved.
Nothing you can do but you can learn how to be in time
It's easy.
All you need is love, all you need is love,
All you need is love, love, love is all you need.
Love, love, love, love, love, love, love, love, love.
All you need is love, all you need is love,
All you need is love, love, love is all you need.
There's nothing you can know that isn't known.
Nothing you can see that isn't shown.
Nowhere you can be that isn't where you're meant to be.
It's easy.
All you need is love, all you need is love,
All you need is love, love, love is all you need.
All you need is love (all together now)
All you need is love (everybody)
All you need is love, love, love is all you need.
Me disculpo con todos aquellos que venían siguiendo el estilo narrativo y fotográfico de mi blog, hoy me levanté medio bajoneado, así que aguantensela!!
All you need is love.
There's nothing you can do that can't be done.
Nothing you can sing that can't be sung.
Nothing you can say but you can learn how to play the game
It's easy.
There's nothing you can make that can't be made.
No one you can save that can't be saved.
Nothing you can do but you can learn how to be in time
It's easy.
All you need is love, all you need is love,
All you need is love, love, love is all you need.
Love, love, love, love, love, love, love, love, love.
All you need is love, all you need is love,
All you need is love, love, love is all you need.
There's nothing you can know that isn't known.
Nothing you can see that isn't shown.
Nowhere you can be that isn't where you're meant to be.
It's easy.
All you need is love, all you need is love,
All you need is love, love, love is all you need.
All you need is love (all together now)
All you need is love (everybody)
All you need is love, love, love is all you need.
Me disculpo con todos aquellos que venían siguiendo el estilo narrativo y fotográfico de mi blog, hoy me levanté medio bajoneado, así que aguantensela!!
sábado, 9 de agosto de 2008
Chaw Fan
Sábado a la noche. La gente comienza a llamarse para arreglar salidas, eventos, reuniones. Los cines y teatros agotan sus entradas. Los maxi-Kioscos aumentan sus precios con la idea de que nadie lo note. Por algún motivo los verduleros son los últimos en cerrar sus negocios. En algún sitio de la ciudad, un chino se pregunta qué hace trabajando en un supermercado. Un guitarrista rompe una cuerda en el medio de un recital, pero nadie parece notarlo. El servicio meteorológico nacional reconoce que lo de la “sensación térmica” es puro verso. Un católico comienza a dudar de su religión después de haber visto una película atrapante de Tom Hanks. Hay exactamente 14 personas en el barrio de Floresta que preparan una cena para sus invitados; nono, esperen… somos 15. Vienen a cenar a casa dos amigos, y debo agasajarlos con mi especialidad, "Chaw Fan con Camarones".
Hace rato que vengo amenazando con este post, algunas personas me pidieron la receta, supongo que serán masoquistas. Con la ayuda de mi “Rembrandt” portátil, podemos registrar el “paso a paso” de este manjar... cuidado Blanca Cota!!
Antes que nada, aviso que hay muchas variantes del Arroz Salteado al wok (Chaw Fan), esta variante a la “Ezequiel” es un poco exagerada, y se puede simplificar bastante para uso cotidiano. Hecha la aclaración, ahí vamos!.
Ingredientes necesarios:
-Arroz blanco (yo uso una variante para este tipo de comidas, pero la verdad que con cualquier arroz alcanza y sobra).
-Un morrón.
-Una o dos cebollas.
-Un puñado de cebollita de verdeo (sin miedo que queda muy rico!).
-Una o dos zanahorias .
-Salsa de Soja (excluyente!).
-Carne roja (Algo tiernito como Ternera, o si quieren ahorrar compren un poco de rosbif).
-Una supremita de pollo (o dos).
-Camarones!.
-Media docena de huevos.
-Un poquito de aceite.

Preparación:
Primero ponemos a hervir el agua para el arroz. Pónganle POQUITA sal, ya que la salsa de soja va a encargarse solita de salar bastante nuestra comida. La técnica para que el arroz quede así durito como el de los restaurants chinos, es ponerle la cantidad justa de agua, dejarlo hirviendo con fuego lento, y luego de apagar el fuego dejarlo en reposo hasta que el arroz absorba toda el agua (NO hay que colarlo).
La carne roja y la de pollo la cortamos en cuadraditos (que sean suficientemente chicos como para no tener que cortarlos en el plato… recuerden que vamos a comer con palitos!).
En el wok ponemos un chorrito de aceite (no se sarpen porque si no van a tener pesadillas a la noche), y ponemos la carne hasta que se dore.

Picamos la verdura de la forma que más nos guste. Retiramos la carne dorada del wok dejando el juguito, y ponemos la verdura en el wok; podemos echarle un poco de salsa de soja al juguito si lo deseamos.


Ponemos a hacer los 6 huevos revueltos en un sartén. Una vez doradita la verdura (no tiene que cocinarse demasiado para no perder las propiedades), agregamos nuevamente la carne, y luego el arroz. A partir de acá comenzamos a echarle salsa de soja a gusto (sin miedo!). Agregamos los huevos revueltos y mezclamos bien.



Paso final, cuando ya está casi listo, agregamos los camarones (éstos solo necesitan saltearse un poco nomás), y terminamos de mezclar.

Se sirve en el plato con palitos y se lleva la salsa de soja a la mesa por si algún salvaje quiere ponerle más.
Luego de que Diego repitiera 3 veces el plato, y Hernán diera su estricta aprobación, podemos sellar el éxito de la receta y publicarlo en el blog.

El resto de la noche fue un torneo de “Pro Evolution Soccer 2008” con la Playstation 2, y algunos videos impactantes de accidentes (que bueno ese de Final Destination 2!).
Me despido atentamente, y nos veremos próximamente con alguna receta japonesa (guarda que esas son mas jodidas!).
Hace rato que vengo amenazando con este post, algunas personas me pidieron la receta, supongo que serán masoquistas. Con la ayuda de mi “Rembrandt” portátil, podemos registrar el “paso a paso” de este manjar... cuidado Blanca Cota!!
Antes que nada, aviso que hay muchas variantes del Arroz Salteado al wok (Chaw Fan), esta variante a la “Ezequiel” es un poco exagerada, y se puede simplificar bastante para uso cotidiano. Hecha la aclaración, ahí vamos!.
Ingredientes necesarios:
-Arroz blanco (yo uso una variante para este tipo de comidas, pero la verdad que con cualquier arroz alcanza y sobra).
-Un morrón.
-Una o dos cebollas.
-Un puñado de cebollita de verdeo (sin miedo que queda muy rico!).
-Una o dos zanahorias .
-Salsa de Soja (excluyente!).
-Carne roja (Algo tiernito como Ternera, o si quieren ahorrar compren un poco de rosbif).
-Una supremita de pollo (o dos).
-Camarones!.
-Media docena de huevos.
-Un poquito de aceite.

Preparación:
Primero ponemos a hervir el agua para el arroz. Pónganle POQUITA sal, ya que la salsa de soja va a encargarse solita de salar bastante nuestra comida. La técnica para que el arroz quede así durito como el de los restaurants chinos, es ponerle la cantidad justa de agua, dejarlo hirviendo con fuego lento, y luego de apagar el fuego dejarlo en reposo hasta que el arroz absorba toda el agua (NO hay que colarlo).
La carne roja y la de pollo la cortamos en cuadraditos (que sean suficientemente chicos como para no tener que cortarlos en el plato… recuerden que vamos a comer con palitos!).
En el wok ponemos un chorrito de aceite (no se sarpen porque si no van a tener pesadillas a la noche), y ponemos la carne hasta que se dore.

Picamos la verdura de la forma que más nos guste. Retiramos la carne dorada del wok dejando el juguito, y ponemos la verdura en el wok; podemos echarle un poco de salsa de soja al juguito si lo deseamos.


Ponemos a hacer los 6 huevos revueltos en un sartén. Una vez doradita la verdura (no tiene que cocinarse demasiado para no perder las propiedades), agregamos nuevamente la carne, y luego el arroz. A partir de acá comenzamos a echarle salsa de soja a gusto (sin miedo!). Agregamos los huevos revueltos y mezclamos bien.



Paso final, cuando ya está casi listo, agregamos los camarones (éstos solo necesitan saltearse un poco nomás), y terminamos de mezclar.

Se sirve en el plato con palitos y se lleva la salsa de soja a la mesa por si algún salvaje quiere ponerle más.
Luego de que Diego repitiera 3 veces el plato, y Hernán diera su estricta aprobación, podemos sellar el éxito de la receta y publicarlo en el blog.

El resto de la noche fue un torneo de “Pro Evolution Soccer 2008” con la Playstation 2, y algunos videos impactantes de accidentes (que bueno ese de Final Destination 2!).
Me despido atentamente, y nos veremos próximamente con alguna receta japonesa (guarda que esas son mas jodidas!).
jueves, 7 de agosto de 2008
Valle De La Luna
"Hace mucho tiempo, en una provincia muy muy lejana"…
Así comienza la historia en el Parque Provincial Ischigualasto, también conocido como Valle De La Luna. Lugar maravilloso ubicado en el extremo noreste de la provincia de San Juan, limitando con La Rioja, que alberga no solo un paisaje único en el mundo, sino también una historia sin igual.
Se llega al parque con una gran expectativa. El viaje no es fácil, el lugar está lejos de todo, situado en un lugar remoto en el medio del desierto. Tuvimos que reservar una cabaña para hospedarnos esa noche en una ciudad que está a 75 Kms. llamada “San Agustín Del Valle Fértil”; es el lugar más cercano donde puede conseguirse combustible y hospedaje…
Una vez hecha la reserva, recorrimos los 75 kms. para llegar a la entrada del parque. La ruta atraviesa el desierto de la manera más natural, y va alejándose indefinidamente, hasta llegar a Ischigualasto.
El recorrido que se ofrece en el parque dura alrededor de 4 horas, son aproximadamente 40 kms. que uno puede recorrer con su propio vehículo, pero siempre con un guía. El parque es inmenso, el recorrido comprende solo una división pequeña del parque, pero suficiente para apreciar los puntos de interés mas destacados. El nombre coloquial que recibe el parque, se debe a ese aspecto de paisaje lunar, único en el mundo, que posee gracias a la erosión que ha sufrido durante los últimos 250 millones de años.

Hace algunas semanas estuve en la cima de una montaña, caminando sobre las nubes… ahora me tocó todo lo contrario, esta vez tuve la oportunidad de caminar en el fondo de un inmenso lago… Todo el valle, como así también toda la región, se encontraba hace varios millones de años cubierto por un gigantesco lago que luego, producto de la actividad de las placas tectónicas, desaparecería por completo, pero dejando una gran firma…
El espectáculo comienza en la entrada del parque, donde puede verse el museo de la Universidad de San Juan, que ofrece una visita guiada para los que terminan el recorrido. Uno va en su propio vehículo, y solo tiene que seguir el convoy de coches que siguen lentamente el circuito de 40 kms. liderado por un guía (en este caso nos tocó una simpática muchacha), y haciendo un alto en todos los puntos de interés.

La historia:
Hace 250 millones de años todos los continentes estaban unidos formando un “supercontinente” conocido como Pangea. En este momento Ischigualasto fue testigo del momento en que este supercontinente comenzaba a dividirse, un momento en el que la tierra se vio azotada por grandes monzones que generaban zonas de muy alta inestabilidad climática y una marcada estacionalidad. Gran parte de esta historia es contada por las rocas de Ischigualasto, que nos permiten conocer con un asombroso detalle lo que pasaba año tras año durante todo el Triásico en el sur de Pangea.
A pesar del gran valor geológico que posee el parque, no solo la documentación de las rocas sirve para entender la actividad tectónica y climática del período triásico, sino también para conocer a los principales protagonistas de dicha era… los dinosaurios. Herrerasaurus Ischigualastensis y Eoraptor lunensis son los dinosaurios más antiguos conocidos hasta ahora. Atractivo turístico sin igual -valga la expresión- el de conocer a los dinosaurios “mas antiguos del mundo”.
La Visita:
La primera parada es en la geoforma conocida como El Gusano, donde las areniscas pardas y los niveles de carbón nos empiezan a contar cómo era el parque Ischigualasto en el Triásico Medio, en los tiempos que se formaba la unidad llamada Formación Los Rastros. Si miramos con atención a las rocas veremos que los niveles de sedimentos muy finos, grises y negros nos hablan de la existencia de un lago. A este lago llegaban ríos los que podemos ver reflejados en los mantos de areniscas pardas que coronan esta geoforma. Las hojitas negras que están en el seno de los niveles más oscuros nos cuentan que a orillas de este lago crecían muchas plantas, las que año tras año aportaban hojas que eran transportadas por los ríos o el viento hasta el seno mismo del lago. Allí seguramente servían de alimento a los pequeños invertebrados y peces que lo habitaban por entonces.

A continuación, se transita subiendo en el tiempo geológico a través de la Formación Los Rastros hasta la siguiente estación, llamada El Balcón de Valle Pintado. Parados en este balcón se puede observar la magnificencia de la segunda formación geológica, la Formación Ischigualasto, la cual alberga entre sus rocas la mayor riqueza fosilífera del Parque


A partir de aquí, el circuito continúa sobre la misma formación, visitando las diferentes geoformas producto de la erosión del agua de lluvia al percolar y desintegrar las rocas poco a poco durante miles de años. Se podrá ver en este recorrido el “Mapa de San Juan” y “Los Vagones” hasta llegar a la siguiente estación denominada Cancha de Bochas. En esta parada se hace una caminata de 300 metros a través de la cual se ve La Esfinge, hasta finalmente alcanzar la cancha conformada por una extensa planicie, en la que se destacan esferas de areniscas que la erosión va dejando al descubierto, asemejando bochas de piedra.
La visita continúa luego visitando el magnífico e imponente Submarino, esta es una de las formas más características y difundidas de Ischigualasto. En esta parada nos encontramos en un alto topográfico del Parque y mediante una corta caminata se puede disfrutar de esta geoforma desde diferentes perspectivas.

La próxima estación es en El Hongo, esta geoforma también ubicada dentro de la Formación Ischigualasto, presenta esta llamativa forma como resultado de la erosión diferencial del agua entre su base, formada por arcillas fácilmente friables y su techo areniscoso, mucho más resistente.


Finalmente, seguimos sumando millones de años a la visita y llegamos a los sedimentos más jóvenes de la cuenca, se trata de los sedimentos rojos de la Formación Los Colorados, las que tienen una edad asignada como Triásico Superior Alto, es decir unos 220 millones de años. Esta unidad está representada en las Barrancas Coloradas, las que nos acompañarán hasta terminar la visita.
Al final del recorrido podemos visitar el museo que se encuentra en la entrada, a mí me tocó una guía muy linda con una remerita con huesitos de dinosaurio, que se ocupó de explicarnos un poco cómo extraen los fósiles de dinosaurios, como hacen las réplicas y demás menudencias del rubro. Al salir pude comprar mi remerita con el esqueletito de dinosaurio que tanto me gustó!

Créanme cuando les digo que las fotos no alcanzan para describirlo… este lugar alberga una historia única, nos cuenta cosas a medida que lo vamos recorriendo, y hasta para tipos ignorantes como yo es fácil entender a las piedras, y saber de qué nos hablan. Es solo cuestión de observar detenidamente durante el paseo. Si tienen la oportunidad de visitarlo, no duden en hacerlo.
Es un lugar cargado de magia, de belleza y de historia, que yo al menos no olvidaré, por muchos millones de años…
Así comienza la historia en el Parque Provincial Ischigualasto, también conocido como Valle De La Luna. Lugar maravilloso ubicado en el extremo noreste de la provincia de San Juan, limitando con La Rioja, que alberga no solo un paisaje único en el mundo, sino también una historia sin igual.
Se llega al parque con una gran expectativa. El viaje no es fácil, el lugar está lejos de todo, situado en un lugar remoto en el medio del desierto. Tuvimos que reservar una cabaña para hospedarnos esa noche en una ciudad que está a 75 Kms. llamada “San Agustín Del Valle Fértil”; es el lugar más cercano donde puede conseguirse combustible y hospedaje…
Una vez hecha la reserva, recorrimos los 75 kms. para llegar a la entrada del parque. La ruta atraviesa el desierto de la manera más natural, y va alejándose indefinidamente, hasta llegar a Ischigualasto.
El recorrido que se ofrece en el parque dura alrededor de 4 horas, son aproximadamente 40 kms. que uno puede recorrer con su propio vehículo, pero siempre con un guía. El parque es inmenso, el recorrido comprende solo una división pequeña del parque, pero suficiente para apreciar los puntos de interés mas destacados. El nombre coloquial que recibe el parque, se debe a ese aspecto de paisaje lunar, único en el mundo, que posee gracias a la erosión que ha sufrido durante los últimos 250 millones de años.
Hace algunas semanas estuve en la cima de una montaña, caminando sobre las nubes… ahora me tocó todo lo contrario, esta vez tuve la oportunidad de caminar en el fondo de un inmenso lago… Todo el valle, como así también toda la región, se encontraba hace varios millones de años cubierto por un gigantesco lago que luego, producto de la actividad de las placas tectónicas, desaparecería por completo, pero dejando una gran firma…
El espectáculo comienza en la entrada del parque, donde puede verse el museo de la Universidad de San Juan, que ofrece una visita guiada para los que terminan el recorrido. Uno va en su propio vehículo, y solo tiene que seguir el convoy de coches que siguen lentamente el circuito de 40 kms. liderado por un guía (en este caso nos tocó una simpática muchacha), y haciendo un alto en todos los puntos de interés.
La historia:
Hace 250 millones de años todos los continentes estaban unidos formando un “supercontinente” conocido como Pangea. En este momento Ischigualasto fue testigo del momento en que este supercontinente comenzaba a dividirse, un momento en el que la tierra se vio azotada por grandes monzones que generaban zonas de muy alta inestabilidad climática y una marcada estacionalidad. Gran parte de esta historia es contada por las rocas de Ischigualasto, que nos permiten conocer con un asombroso detalle lo que pasaba año tras año durante todo el Triásico en el sur de Pangea.
A pesar del gran valor geológico que posee el parque, no solo la documentación de las rocas sirve para entender la actividad tectónica y climática del período triásico, sino también para conocer a los principales protagonistas de dicha era… los dinosaurios. Herrerasaurus Ischigualastensis y Eoraptor lunensis son los dinosaurios más antiguos conocidos hasta ahora. Atractivo turístico sin igual -valga la expresión- el de conocer a los dinosaurios “mas antiguos del mundo”.
La Visita:
La primera parada es en la geoforma conocida como El Gusano, donde las areniscas pardas y los niveles de carbón nos empiezan a contar cómo era el parque Ischigualasto en el Triásico Medio, en los tiempos que se formaba la unidad llamada Formación Los Rastros. Si miramos con atención a las rocas veremos que los niveles de sedimentos muy finos, grises y negros nos hablan de la existencia de un lago. A este lago llegaban ríos los que podemos ver reflejados en los mantos de areniscas pardas que coronan esta geoforma. Las hojitas negras que están en el seno de los niveles más oscuros nos cuentan que a orillas de este lago crecían muchas plantas, las que año tras año aportaban hojas que eran transportadas por los ríos o el viento hasta el seno mismo del lago. Allí seguramente servían de alimento a los pequeños invertebrados y peces que lo habitaban por entonces.
A continuación, se transita subiendo en el tiempo geológico a través de la Formación Los Rastros hasta la siguiente estación, llamada El Balcón de Valle Pintado. Parados en este balcón se puede observar la magnificencia de la segunda formación geológica, la Formación Ischigualasto, la cual alberga entre sus rocas la mayor riqueza fosilífera del Parque
A partir de aquí, el circuito continúa sobre la misma formación, visitando las diferentes geoformas producto de la erosión del agua de lluvia al percolar y desintegrar las rocas poco a poco durante miles de años. Se podrá ver en este recorrido el “Mapa de San Juan” y “Los Vagones” hasta llegar a la siguiente estación denominada Cancha de Bochas. En esta parada se hace una caminata de 300 metros a través de la cual se ve La Esfinge, hasta finalmente alcanzar la cancha conformada por una extensa planicie, en la que se destacan esferas de areniscas que la erosión va dejando al descubierto, asemejando bochas de piedra.
La visita continúa luego visitando el magnífico e imponente Submarino, esta es una de las formas más características y difundidas de Ischigualasto. En esta parada nos encontramos en un alto topográfico del Parque y mediante una corta caminata se puede disfrutar de esta geoforma desde diferentes perspectivas.
La próxima estación es en El Hongo, esta geoforma también ubicada dentro de la Formación Ischigualasto, presenta esta llamativa forma como resultado de la erosión diferencial del agua entre su base, formada por arcillas fácilmente friables y su techo areniscoso, mucho más resistente.
Finalmente, seguimos sumando millones de años a la visita y llegamos a los sedimentos más jóvenes de la cuenca, se trata de los sedimentos rojos de la Formación Los Colorados, las que tienen una edad asignada como Triásico Superior Alto, es decir unos 220 millones de años. Esta unidad está representada en las Barrancas Coloradas, las que nos acompañarán hasta terminar la visita.
Al final del recorrido podemos visitar el museo que se encuentra en la entrada, a mí me tocó una guía muy linda con una remerita con huesitos de dinosaurio, que se ocupó de explicarnos un poco cómo extraen los fósiles de dinosaurios, como hacen las réplicas y demás menudencias del rubro. Al salir pude comprar mi remerita con el esqueletito de dinosaurio que tanto me gustó!
Créanme cuando les digo que las fotos no alcanzan para describirlo… este lugar alberga una historia única, nos cuenta cosas a medida que lo vamos recorriendo, y hasta para tipos ignorantes como yo es fácil entender a las piedras, y saber de qué nos hablan. Es solo cuestión de observar detenidamente durante el paseo. Si tienen la oportunidad de visitarlo, no duden en hacerlo.
Es un lugar cargado de magia, de belleza y de historia, que yo al menos no olvidaré, por muchos millones de años…
lunes, 23 de junio de 2008
Enry
La semana pasada pude tomarme unas mini vacaciones, necesitaba desenchufarme un poco de algunos mambos personales, y también descansar de esta primera mitad del año. Mi plan era subir a la montaña, un fantástico lugar ubicado al oeste de la provincia de córdoba, y utilizando como punto de partida un pueblito delicioso llamado “Los Hornillos”. Mi única experiencia hasta este momento había sido el ascenso a un cerro de menor altitud, acompañado por un grupo de gente bastante divertida, pero fue más un paseo que un ascenso, subimos a la mañana, y a la tarde ya estábamos de vuelta. Esta vez tenía como meta llegar a la cima, y mi primer obstáculo fue la fecha… ningún guía de la zona se presta a subir a la cima de la montaña en pleno invierno, con temperaturas que superan los 15 grados bajo cero, y además pasar una noche allí… Así que tuve mucha suerte en conocer a Enry.
Enry es un hombre de 60 años, pero con una experiencia de vida que podría llevar un hombre de 100 años. Ya lo había conocido en el verano, mi mama me lo presento en esa oportunidad, y hasta pude ir a visitarlo a su casa. Carpintero de alma, heredado de un largo linaje de carpinteros, considerado mas un artista que un simple obrero de la madera, es capaz de crear verdaderas obras de arte con sus manos. Un hombre que ha recorrido el mundo, nacido en Uruguay, pero que vivió en Brasil, y por supuesto en Argentina. Con una moto recorrió miles de kilómetros entre los años 60 y 70. Recogió historias divertidas y también historias tristes. Luego tuvo a su familia, 5 hijos, de los cuales lamentablemente perdió a uno. Su matrimonio no funcionó, y hace ya muchos años se mudó a un lugar remoto, al pie de la montaña, sin luz, ni gas, ni teléfono, donde posee 13 hectáreas de terreno, y vive solo. Un hombre con mucha cultura, conocedor de la naturaleza, al punto de reconocer cada insecto, cada planta, cada roca que encuentra. Enry conoce la montaña, la recorrió miles de veces, y se sabe cada recoveco; aunque cada vez que sube, encuentra algo nuevo. Para él no hay diferencia entre el verano y el invierno, lluvia o nieve, sol o nubes; con solo pedírselo, Enry se carga su mochila al hombro, y comienza el ascenso. Enry conoce la montaña, y la montaña conoce a Enry.

El día estaba difícil, las nubes cubrían la montaña de una forma intimidante… a decir verdad, me dio un poco de miedo, ya venía sintiendo mucho frío al asomarme al pie de la montaña, pero Enry me tranquilizó con algunas palabras… “una vez que pasemos las nubes, ya pasa”. Así que el objetivo número uno, era el de lograr pasar las nubes antes de que se desatara una tormenta. El objetivo número “cero” era el de llegar a la cima, claro está.

La caminata arrancó tranquila, la cosa se iba poniendo cada vez mas empinada, y los descansos se requerían con frecuencia. Es interesante ver como los rastros humanos van desapareciendo a medida que uno sube. Entrando a la montaña en sí, ya solo se ven rastros de paisanos baqueanos, que pasan cada cierto tiempo arreando animales. Pudimos cruzarnos con algunos ranchos abandonados, de más de 200 años de antigüedad. Con el paso de las horas, nos íbamos acercando al techo de nubes, que tanto amenazaba desde arriba, pero que a medida que nos acercábamos, se iba haciendo menos tenebroso. Ya a esa altura, se podían divisar vestigios aborígenes comechingones, algunos morteros y piedras pulidas. El cansancio nos obligó a parar en el medio de las nubes, casualmente en un bosque de tabaquillos (una especie de árbol que solo crece en esta región, a partir de cierta altura), donde pudimos almorzar un asado y aprovechar del fueguito para calentar las manos congeladas.

Luego de una hora de descanso, continuamos la travesía hacia el someto. A partir de ese momento, dimos con la primera huella de nuestro amigo, que luego nos acompañaría durante todo el viaje; un puma local que nos llevaba unas horas de ventaja. Pude ver la sonrisa de Enry cuando divisó la primera huella, el había visto varios pumas ya, aunque nunca había podido fotografiar a ninguno (por no tener cámara), pero ahora yo llevaba a Sakura, mi “Rembrandt personal”. Así que nuestro objetivo número “dos” era el de fotografiar un puma.
Atravesar las nubes fue la parte más dura; el viento helado quemaba mis labios, y el camino se hacía cada vez más difícil.

El sol estaba por caer, y Enry sugirió una cueva aborigen de unos mil años de antigüedad. Esta cueva deja ver vestigios milenarios, con adornos en sus paredes (petroglifos). Yo la llamo “la cueva de Enry”.
Almorzamos al mediodía en la cueva, y luego emprendimos el regreso.
Enry es un hombre de 60 años, pero con una experiencia de vida que podría llevar un hombre de 100 años. Ya lo había conocido en el verano, mi mama me lo presento en esa oportunidad, y hasta pude ir a visitarlo a su casa. Carpintero de alma, heredado de un largo linaje de carpinteros, considerado mas un artista que un simple obrero de la madera, es capaz de crear verdaderas obras de arte con sus manos. Un hombre que ha recorrido el mundo, nacido en Uruguay, pero que vivió en Brasil, y por supuesto en Argentina. Con una moto recorrió miles de kilómetros entre los años 60 y 70. Recogió historias divertidas y también historias tristes. Luego tuvo a su familia, 5 hijos, de los cuales lamentablemente perdió a uno. Su matrimonio no funcionó, y hace ya muchos años se mudó a un lugar remoto, al pie de la montaña, sin luz, ni gas, ni teléfono, donde posee 13 hectáreas de terreno, y vive solo. Un hombre con mucha cultura, conocedor de la naturaleza, al punto de reconocer cada insecto, cada planta, cada roca que encuentra. Enry conoce la montaña, la recorrió miles de veces, y se sabe cada recoveco; aunque cada vez que sube, encuentra algo nuevo. Para él no hay diferencia entre el verano y el invierno, lluvia o nieve, sol o nubes; con solo pedírselo, Enry se carga su mochila al hombro, y comienza el ascenso. Enry conoce la montaña, y la montaña conoce a Enry.
El día estaba difícil, las nubes cubrían la montaña de una forma intimidante… a decir verdad, me dio un poco de miedo, ya venía sintiendo mucho frío al asomarme al pie de la montaña, pero Enry me tranquilizó con algunas palabras… “una vez que pasemos las nubes, ya pasa”. Así que el objetivo número uno, era el de lograr pasar las nubes antes de que se desatara una tormenta. El objetivo número “cero” era el de llegar a la cima, claro está.
La caminata arrancó tranquila, la cosa se iba poniendo cada vez mas empinada, y los descansos se requerían con frecuencia. Es interesante ver como los rastros humanos van desapareciendo a medida que uno sube. Entrando a la montaña en sí, ya solo se ven rastros de paisanos baqueanos, que pasan cada cierto tiempo arreando animales. Pudimos cruzarnos con algunos ranchos abandonados, de más de 200 años de antigüedad. Con el paso de las horas, nos íbamos acercando al techo de nubes, que tanto amenazaba desde arriba, pero que a medida que nos acercábamos, se iba haciendo menos tenebroso. Ya a esa altura, se podían divisar vestigios aborígenes comechingones, algunos morteros y piedras pulidas. El cansancio nos obligó a parar en el medio de las nubes, casualmente en un bosque de tabaquillos (una especie de árbol que solo crece en esta región, a partir de cierta altura), donde pudimos almorzar un asado y aprovechar del fueguito para calentar las manos congeladas.
Luego de una hora de descanso, continuamos la travesía hacia el someto. A partir de ese momento, dimos con la primera huella de nuestro amigo, que luego nos acompañaría durante todo el viaje; un puma local que nos llevaba unas horas de ventaja. Pude ver la sonrisa de Enry cuando divisó la primera huella, el había visto varios pumas ya, aunque nunca había podido fotografiar a ninguno (por no tener cámara), pero ahora yo llevaba a Sakura, mi “Rembrandt personal”. Así que nuestro objetivo número “dos” era el de fotografiar un puma.
Atravesar las nubes fue la parte más dura; el viento helado quemaba mis labios, y el camino se hacía cada vez más difícil.
Varias horas de ascenso en medio de la bruma valieron la pena. Pocas veces pude ver espectáculos tan maravillosos como este. Ya estaba acostumbrado a verlo desde un avión, pero es tan artificial que no deja siquiera fotografiarse decentemente. Pero aquí pude vivirlo… pude “caminar” arriba de las nubes, y ver el mar de vapor desde la ventana…
El frio era cada vez mas intenso, pero ya no había humedad, y el viento se calmaba bastante, además de tener ahora al sol iluminándolo todo. Completar el ascenso luego de pasar las nubes llevó un par de horas más. La ventana… nombre del cerro recorrido, nos dio la oportunidad de acercarnos a la naturaleza perdida… avistamos cóndores, liebres, y las huellas de nuestro amigo se hacían cada vez mas cercanas.
El frio era cada vez mas intenso, pero ya no había humedad, y el viento se calmaba bastante, además de tener ahora al sol iluminándolo todo. Completar el ascenso luego de pasar las nubes llevó un par de horas más. La ventana… nombre del cerro recorrido, nos dio la oportunidad de acercarnos a la naturaleza perdida… avistamos cóndores, liebres, y las huellas de nuestro amigo se hacían cada vez mas cercanas.
El sol estaba por caer, y Enry sugirió una cueva aborigen de unos mil años de antigüedad. Esta cueva deja ver vestigios milenarios, con adornos en sus paredes (petroglifos). Yo la llamo “la cueva de Enry”.
Al caer el sol la temperatura descendió salvajemente, pudimos calcular los 17 grados bajo cero, y gracias a nuestro equipo de montaña la pudimos sobrevivir (buenas bolsas de dormir, y la indumentaria adecuada).
La noche helada pasó rápido gracias a las historias de Enry, que mientras avivaba la fogata, no paraba de contarme sus vivencias.
A la mañana siguiente, todas las vertientes estaban completamente congeladas, y escuchamos algunos movimientos que parecían ser de nuestro amigo el puma. Lamentablemente para nosotros, el animal no se quiso acercar lo suficiente, y nos quedamos sin la fotografía. El objetivo del día fue recorrer el filo de la montaña. Lo que se denomina “Pampa de Achala”, que cubre muchos kilómetros de llano rocosos, cubierto de animales de montaña; pumas, zorros, liebres, cóndores, águilas, jotes, vizcachas, serpientes, escorpiones, arañas, etc. Afortunadamente para nosotros, el invierno aleja a las serpientes lo suficiente como para no hacerse problema (hay corales, yararás y cascabeles… todas muy venenosas).
Luego de recorrer mas de 20 kilómetros de montaña, mi cuerpo comenzó a debilitarse, y el aire comenzó a faltar. Afortunadamente Enry venía preparado para este tipo de situaciones, y sacó de su mochila unas hojas de coca que tuve que poner dentro de mi boca. Al cabo de unos 15 minutos, el cuerpo comenzó a responder nuevamente!.
Encontramos una tumba comechingona de varios siglos de antigüedad, y unos vestigios en cuarzo. Un cuchillo aborigen tallado en cuarzo llamó mi atención, sin saber exactamente su antigüedad, puedo deducir que tiene no menos de 500 años, y me lo traje como un recuerdo de esta experiencia tan maravillosa.
Almorzamos al mediodía en la cueva, y luego emprendimos el regreso.
El descenso fue bien difícil, el trabajo de piernas es bastante sacrificado, y para colmo nos equivocamos dos veces de camino, lo que nos obligó a caminar de más. Así y todo el descenso se realiza mucho mas rápido, lo que nos llevó casi 12 horas el día anterior, nos llevó unas 6 horas esta vez.
La experiencia fue agotadora, sobre todo por el frío, pero es algo que no voy a olvidar jamás. Este año tengo planeadas algunas aventuras más, pero ninguna tan extrema como esta. Algún día tal vez me anime al Aconcagua…
La experiencia fue agotadora, sobre todo por el frío, pero es algo que no voy a olvidar jamás. Este año tengo planeadas algunas aventuras más, pero ninguna tan extrema como esta. Algún día tal vez me anime al Aconcagua…
Me despido con una foto muy bonita que tomé desde la cima de la montaña, arriba de la tormenta, arriba de las nubes, la lluvia, y detras de tantas horas de ascenso, soportando el frío y el cansansio, está siempre el sol...
viernes, 30 de mayo de 2008
Bogotá
Finalmente me tocó un viaje al terruño de las cumbias y del oro. Un sitio hermoso de Latinoamérica, plagado de auténtico arte sudamericano, donde podremos contar a la música como uno de los elementos más característicos del lugar; pero cuyas comidas típicas, acentos regionales, bellos paisajes, y por supuesto su bellísimo arte indígena, nos dejan ese sabor tan recordable al volvernos a casa.
El viaje fue por dos semanas. Me tocó esta vez vivir la experiencia con Patricio, el gerente del área de proyectos de la empresa, y quien dirigía esta implementación.La salida se demoró bastante, hubo retraso en el aeropuerto por problemas meteorológicos, lo que nos obligó a esperar arriba del avión por casi una hora y media. Luego de la dulce espera, pudimos emprender el viaje, con un día bastante lindo, atravesando medio continente para llegar a las tierras caribeñas.
Bogotá, en mi opinión, es una ciudad que merece ser visitada. Tiene un don que encanta a los turistas, nos muestra una típica ciudad centroamericana, sin escapar de ese aire de metrópolis que caracteriza a las ciudades superpobladas, donde los estilos porteños a los que estamos acostumbrados (tan europeos…) son inexistentes. Algo digno de ver es ese estilo monopólico de construcción que tienen los edificios, en donde predominan unos prolijos ladrillos a la vista, y mucho color natural. El atractivo principal de la ciudad es que está construida a 2600 metros de altura, sobre la misma cordillera de los Andes; algo que para nosotros los pampeanos, resulta todo un reto.El centro de Bogotá tiene un estilo netamente colonial, donde las casas conservan su arquitectura después de tantos años, y predominan los colores vivos (que lindos amarillos!!). Al acercarse al sector moderno de la ciudad, podremos ver que ese estilo comienza a desaparecer, y los edificios altos intentan escalar aún más, esto es inevitable en toda ciudad que se jacte de semejante cantidad de habitantes.


Nuestra primera semana de trabajo fue más que positiva, a pesar de un pequeño inconveniente que tuvimos el viernes, pudimos cerrar la agenda de esa semana sin dejar pendientes. Ese fin de semana lo aprovechamos al máximo; el sábado fuimos a recorrer el centro de Bogotá, el museo del oro, algún que otro shopping, y hasta una exposición de Fernando Botero. Y a la noche pudimos recorrer la famosa zona “T”.
El viaje fue por dos semanas. Me tocó esta vez vivir la experiencia con Patricio, el gerente del área de proyectos de la empresa, y quien dirigía esta implementación.La salida se demoró bastante, hubo retraso en el aeropuerto por problemas meteorológicos, lo que nos obligó a esperar arriba del avión por casi una hora y media. Luego de la dulce espera, pudimos emprender el viaje, con un día bastante lindo, atravesando medio continente para llegar a las tierras caribeñas.
Bogotá, en mi opinión, es una ciudad que merece ser visitada. Tiene un don que encanta a los turistas, nos muestra una típica ciudad centroamericana, sin escapar de ese aire de metrópolis que caracteriza a las ciudades superpobladas, donde los estilos porteños a los que estamos acostumbrados (tan europeos…) son inexistentes. Algo digno de ver es ese estilo monopólico de construcción que tienen los edificios, en donde predominan unos prolijos ladrillos a la vista, y mucho color natural. El atractivo principal de la ciudad es que está construida a 2600 metros de altura, sobre la misma cordillera de los Andes; algo que para nosotros los pampeanos, resulta todo un reto.El centro de Bogotá tiene un estilo netamente colonial, donde las casas conservan su arquitectura después de tantos años, y predominan los colores vivos (que lindos amarillos!!). Al acercarse al sector moderno de la ciudad, podremos ver que ese estilo comienza a desaparecer, y los edificios altos intentan escalar aún más, esto es inevitable en toda ciudad que se jacte de semejante cantidad de habitantes.
Nuestra primera semana de trabajo fue más que positiva, a pesar de un pequeño inconveniente que tuvimos el viernes, pudimos cerrar la agenda de esa semana sin dejar pendientes. Ese fin de semana lo aprovechamos al máximo; el sábado fuimos a recorrer el centro de Bogotá, el museo del oro, algún que otro shopping, y hasta una exposición de Fernando Botero. Y a la noche pudimos recorrer la famosa zona “T”.
El domingo fue el día más espectacular de todos, donde tuvimos la oportunidad de visitar el pueblo de Zipaquirá, y su mina de sal, que alberga una catedral…
La historia de esta catedral está atada a la mina. La “Catedral de Sal” se considera como la primera maravilla de Colombia, y creo que merece dicho honor. De más está decir que cualquier descripción que intente dar al respecto, se quedará corta… las imágenes hablan por sí mismas.


La historia de esta catedral está atada a la mina. La “Catedral de Sal” se considera como la primera maravilla de Colombia, y creo que merece dicho honor. De más está decir que cualquier descripción que intente dar al respecto, se quedará corta… las imágenes hablan por sí mismas.
Hay muchas curiosidades en Bogotá; Colombia es un país que ha pasado por mucho sufrimiento, y que lamentablemente aún lo está viviendo, con tantos conflictos bélicos y sociales, uno supone que la situación no puede ser demasiado buena para la capital en sí; pero nada mas lejos de la verdad; tengo que decir que me sorprendió enormemente el estado general de la economía. Los shopping muestran tecnología de última generación al alcance de la clase media, los autos (carros) circulan por la calle por millones, y en general se encuentran modelos muy nuevos. La gente se adapta a todo, y en Bogotá pude hablar con bastantes personas, que en general sacaban las mismas conclusiones: se puede seguir adelante, aún teniendo problemas de este tipo.
Hay miles de detalles más que me encantaría contar, pero no todos son positivos; a pesar de lo comentado en el párrafo anterior, tengo que agregar que si bien la clase media es fuerte, esto no quita que haya mucha pobreza. Supongo que ningún pueblo sudamericano escapa de eso.
Espero hayan disfrutado de estas líneas. Ciertamente recomiendo ir a Bogotá, solo tengan cuidado con los taxistas, que son muy poco responsables al volante!
Hay miles de detalles más que me encantaría contar, pero no todos son positivos; a pesar de lo comentado en el párrafo anterior, tengo que agregar que si bien la clase media es fuerte, esto no quita que haya mucha pobreza. Supongo que ningún pueblo sudamericano escapa de eso.
Espero hayan disfrutado de estas líneas. Ciertamente recomiendo ir a Bogotá, solo tengan cuidado con los taxistas, que son muy poco responsables al volante!
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