Llegamos un Domingo a la mañana al aeropuerto de Trelew, un aeropuerto muy chiquito, donde un avión no pasa mas de 2 horas detenido, la mayor parte del tiempo no tiene aviones, sino que es un punto de escala (casi siempre es Calafate-Buenos Aires). Recuerdo la sensación de frío al bajar del avión, 3 horas antes en Buenos Aires me quejaba del calor, con mi modesta remerita, sin pensar lo que me esperaba en la Patagonia.
Como llegamos a la mañana temprano, nos fuimos al hotel, dejamos todo, y llamamos a la terminal de ómnibus para consultar las opciones; el veredicto unánime para ese día fue “Puerto Madryn”. Nos fuimos caminando a la terminal, unas 6 cuadras desiertas de Trelew, un desayuno en la terminal de ómnibus en un restaurante casi vacío, un micro que llegaba puntual y finalmente el viaje. Poco más de una hora de viaje, donde dormimos todo lo que no pudimos durante el vuelo.
Llegar a Puerto Madryn fue lindo, me gusta esa ciudad. Como sucedió con Trelew, no había nadie, estaba casi desierta, negocios cerrados, muy poca gente en la calle, avenidas sin tránsito. Un lujo. Nos dirigimos a la oficina de turismo (que estaba en la terminal de ómnibus), y nos hicimos de un mapa. El resto fue caminar, caminar, y caminar. Algo interesante a remarcar, fue que pudimos almorzar unos fresquísimos mariscos en una cantina muy pituca, algo inolvidable.
Esa nochecita llegamos a Trelew con mucho cansancio a cuestas. La verdad que fue un día muy lindo, yo había estado en puerto Madryn hacía 13 años, y ya casi no recordaba como era la ciudad.
El trabajo fue bastante pesado, hubo que poner mucho esfuerzo para llevar adelante el proyecto, por diferentes motivos que no vienen al caso mencionar.
A pesar de todo tuvimos la posibilidad de viajar a a Punta Tombo; Gustavo, el responsable del área del banco donde estábamos trabajando, se ofreció a llevarnos ese miércoles. Esa enorme reserva de Pingüinos a poco mas de 130 kilómetros de Trelew nos esperaba; hubo que hacer la mayor parte del camino sobre el ripio, pero eso no resultó un obstáculo para la camioneta de Gustavo.
Punta Tombo es, para mi gusto, el lugar mas bello que haya visto durante todo el viaje. Uno pasea mas de 3 Kilómetros entre pingüinos, y hay tantos, que llega un momento en el que casi es necesario patearlos para poder avanzar!.
A pesar de que las fotos no me favorecen (los vientos patagónicos no ayudan a conservar ningún tipo de peinado...), se puede apreciar bastante ese lugar tan hermoso que visitamos ese día.
Lo que mas me gustó es que uno se sentía realmente en el medio de la nada, no había un ser humano en no sé cuantos kilómetros a la redonda, a excepción de los guarda parques y algún guardia en la entrada de la reserva. Paz total.
Esa noche cenamos en una cantina muy buena de Playa Unión, cerca del centro de Rawson. No voy a subir fotos, pero basta con decir que esos SI fueron los mejores mariscos que comí en mi vida, y el lugar era muy lindo; el mozo que nos atendió era un gallego muy simpático que se encargó de vendernos el mejor postre, aunque esa no sea una tarea tan difícil...
Al día siguiente, ya terminando el proyecto, pudimos darnos el lujo de ir a Gaiman.
Gaiman es una ciudad conocida por ser la mayor colonia galesa de la costa, y tiene una población de 5000 habitantes aproximadamente. Es famosa por sus "casas de té", donde uno puede ir a tomar un típico té galés y comer hasta reventar (diabéticos abstenerse...). Las opciones son muchas, desde las mas económicas hasta las mas lujosas. Nosotros, como buenos corresponsales de guerra que somos, nos fuimos a la mas conocida de todas, que fue visitada por "Lady Diane Spencer" (princesa de Gales) en el año 1995. Sin necesidad de mencionar el costo de semejante experiencia, puedo decir que no la voy a olvidar nunca, la repostería galesa es excelente, y el té es digno de ser probado.
A los que gusten de la buena cocina internacional, tienen aquí un buen ejemplo de cómo debe ser servido un auténtico té:
Como podrán imaginar, esa noche no cenamos!.
A todos aquellos que tengan planeado un viaje que comprenda esta región, les recomiendo visitar esta ciudad (Gaiman), Punta Tombo, y Playa Unión. Si pueden hacerse una escapada a Puerto Madryn, es un lugar que vale la pena. Rawson y Trelew no son más que ciudades; de hecho Rawson es una ciudad muy pequeña y sin nada interesante para ver. Trelew es una ciudad mas grande, pero sin atractivos turísticos.
Hora de despedirse. Espero que lo hayan disfrutado, y no duden en ir a conocer Chubut cuando tengan la oportunidad!
Ezequiel
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