lunes, 21 de abril de 2008

Presentando a Cuasimodo...


La historia es curiosa. Resulta que un compañero en la oficina comienza a hacer comentarios acerca de comprarse un telescopio. Uno simple, pero que diese las prestaciones que todo novato de la astronomía pueda llegar a necesitar. Lo encuentra en mercado libre, escribe un email al vendedor, y éste demora tantos días en responder, que mi compañero desiste a la compra del mencionado aparato.

Entonces, intervengo en la operación sumándome al plan de compra, siempre que el mismo se efectuara al mes siguiente, lo cual es aceptado por Esteban (el precursor del asunto). El tema es que, luego de pasados unos pocos días del acuerdo, mi curiosidad me lleva a buscar un telescopio mas potente, mucho mas potente... y casi inmediatamente me seduce Cuasimodo, ruptura del acuerdo con Esteban de por medio, atravieso toda la ciudad de buenos aires en taxi -un día de lluvia- y lo mas notable "un día después del eclipse de luna", para adquirir a mi querido telescopio.

Ante la ausencia de fotos al día de la fecha, adjunto una foto de publicación del artículo para que lo conozcan (aunque es mas grande en persona).
Ya les contaré las maravillas que Cuasimodo me permita ver cuando el humo se vaya de Buenos Aires!.


1 comentario:

Sagar dijo...

Si si, me abandonaste en la compra y lo mejor es que yo finalmente nunca compre el telescopio.